Encuentros semanales en grupos de tres a seis personas.

Dos horas de disfrute.

Cada uno vuelca su bagaje de experiencias de vida a través de charlas compartidas alrededor de este arte, en Mandalas.

Cada uno recorre su propio camino de crecimiento en busca de su equilibrio y armonización personal.

Ser consciente de quien uno es, más allá de lo que se tiene, estar en contacto con su verdadera, pura energía.